Mujeres de ciencia para el futuro

Mujeres de ciencia para el futuro

Las mujeres de ciencia son esenciales para el futuro y por ello las oportunidades no deben depender del género.

Las mujeres de ciencia son esenciales para el futuro y por ello las oportunidades no deben depender del género.

Sin embargo, un reporte de la ONU Mujeres, de 2022, señala que el 30% de los investigadores en todo el mundo son mujeres y en áreas de vanguardia, como la inteligencia artificial y la programación, uno de cada cinco profesionales es una mujer.

Para nuestra región, América Latina y el Caribe, las cosas pintan mejor: el 45% del total de investigadores son mujeres. Sin embargo las mujeres de ciencia siguen siendo poco representadas, su trabajo suele ser minimizado y continúan siendo una minoría en muchos campos de las STEM, en casi todos los países de la región.

Las mujeres de ciencia o investigadoras del Caribe y América Latina reciben becas de investigación más modestas a diferencia de sus colegas masculinos, suelen tener sueldos mal remunerados y su trabajo es infravalorado por lo que a menudo no se les tiene en cuenta para los ascensos y puestos de mayor responsabilidad. 

A nivel mundial la situación no dista mucho: el 12% de los miembros de las academias científicas nacionales son mujeres y sólo el 9% tiene un puesto como director general en empresas de ciencia y tecnología.

Educar sin roles de género para empoderar a las niñas

Habitualmente la brecha de género inicia a temprana edad en el colegio y en la casa, donde la educación machista no permite que las niñas se desarrollen todo su potencial debido a los roles de género que aún persisten en estos microentornos. 

De acuerdo con un estudio publicado por Frontiers los niños se asocian antes y con más fuerza como inteligentes, mientras que las niñas dudan de sus capacidades y prefieren representarse como amables, sensibles y bellas. 

El desarrollo de estos roles y la forma en la que se perciben a sí mismos, los niños y las niñas está fuertemente influenciado por sus padres. 

“La ciencia siempre ha estado en mi vida de una u otra manera, mis papás son profesores universitarios. Mi papá es biólogo y mi mamá es química bacterióloga con una maestría en matemáticas educativas. Crecí rodeada de los animales que mi papá disecaba o colocaba en resina, a veces acompañaba a mi mamá a su laboratorio por las mañanas, donde a veces la veía sembrar colonias de bacterias en cajas de petri”, contó Itzel Morales, Directora de Engagement para Climate Reality Project América Latina y consultora para el Servicio Forestal de los Estados Unidos.

Los intereses vocacionales de los menores se forjan en la educación primaria y para empoderar a las niñas debemos prestar atención en los mensajes que envíamos y promover un entorno libre de prejuicios que permita a las niñas estudiar lo que ellas quieran independientemente de su género.

“La universidad, los laboratorios y las charlas fueron una constante durante mis años de formación. También tuve muchos libros a mi alcance, los libros de biología de mi papá eran fascinantes. Libros, libros libros, siempre hubo muchos y mis papás nunca limitaron lo que quisiéramos leer”… “Fue un tiempo mágico y tuve la suerte de que en casa tuviéramos muchas herramientas a la mano e inspiración”. 

Itzel Morales, es de Ciudad del Carmen, Campeche, una pequeña isla en el Golfo de México. Ingeniera Bioquímica, Directora de Engagement en The Climate Reality Project América Latina y consultora para el Servicio Forestal de los Estados Unidos.

Igualdad de género para un futuro sostenible 

Sin embargo, la educación lejos de los roles de género no es suficiente. Como sociedad debemos apartarnos de los prejuicios, eliminar las barreras e incentivar a las niñas y a las mujeres para que prosperen en carreras STEM ya que ellas representan el 50% de la población y su visión es fundamental para el futuro sostenible que necesitamos. 

“Elegir mi carrera, Ingeniería Bioquímica no fue sencillo, yo tenía muchos otros intereses pero me decidí por la carrera porque me daría muchas herramientas para desarrollarme en distintos campos y me daba una camino para realizar investigación, algo que había sido un sueño desde que era pequeña”. 

Empoderar a las mujeres en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas traerá beneficios en la economía y dará respuesta a los problemas ambientales que son urgentes de atender. No obstante muchas mujeres, a lo largo de su formación como profesionales, son acosadas y hostigadas por su condición. 

“Me tocó ser testigo de las dificultades a las que se enfrentaban mis compañeras con hijos pequeños”… “Ellas recibían mayor presión”… “Esto es algo que también vi en espacios de becas internacionales donde las compañeras que decidían ser madres, durante el tiempo de la beca, eran tratadas injustamente, ellas tenían que hacer como si no estuvieran embarazadas, amamantando o criando”. 

De acuerdo con un estudio publicado por la ONU, debido a la crisis climática las niñas con educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas tendrán un 70% de más oportunidades laborales, en comparación a quienes se rezaguen en estas ramas del conocimiento por lo que hoy más que nunca el mundo necesita de la ciencia y la ciencia necesita a las mujeres y las niñas. 

“Mi recomendación para las niñas que quieren dedicarse a la ciencia es: continúen nutriendo el fuego de lo que les apasiona, de lo que enciende su curiosidad. El mundo en el que vivimos es muy emocionante, hay descubrimientos nuevos y revoluciones tecnológicas ocurriendo, depende de nosotras usar la tecnología en beneficio de la humanidad y continuar nombrando las injusticias a las que nos enfrentamos en el sistema para construir ese mundo más justo y equitativo que queremos”.