Qué nadie nos diga nunca que protestar no sirve de nada.

Históricamente hemos logrado cambios en cada aspecto de nuestras vidas, gracias a la movilización social y a la cooperación

Por fortuna, en el activismo, las cosas no cambian mucho. La lucha para defender el medio ambiente puede lograr grandes cambios y causar impacto de manera directa o indirecta: ya sea echando para atrás un mega-proyecto que atenta contra el medio ambiente o para exigir justicia climática respecto a ciertos temas en particular. 

Balandra, La Paz, México. Foto: Samantha Velázquez

El activismo sí rinde frutos

Gracias al activismo social y todo lo que éste conlleva: organización colectiva, movilizaciones, mesas de diálogo, difusión de información y sensibilización; hoy, La Paz, Baja California Sur, México, elige la vida y manifiesta clara y categóricamente su rechazo contra el ecocidio disfrazado de desarrollo

En reunión con integrantes del Movimiento Juvenil por la Justicia Climática «Viernes por el Futuro México» y «Viernes por el Futuro La Paz«Lourdes Gutiérrez Canet, subsecretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Estado, reveló una gran noticia:

“Ya no hay problema, ni de qué preocuparse, porque ya no hay proyecto”.

Este enorme logro para la justicia ambiental y social, marca un precedente no sólo para todos los involucrados, si no para la flora y fauna de la región de Balandra, ya que el proyecto colindaba con una de las islas del Golfo de California, catalogadas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Playa Balandra en un día nublado. Foto: Alexandra Mendívil.

Tu voz sirve para salvar al mundo del desastre

Desde que se anunció la intensión de construir cerca de esta área protegida, el rechazo social se hizo presente, pero no fue si no por el esfuerzo y la organización que se pudo desechar la absurda idea de construir un complejo turístico que ponía en riesgo a la flora y fauna de este paraíso. 

En una serie de reportajes que dio a conocer el periódico Excélsior, quedó en evidencia que el proyecto Aquamayan Adventures, pretendía dragar 78 mil 870 metros cúbicos de lecho marino, lo que indudablemente traería serios impactos sobre los arrecifes de coral y manglares de importancia internacional.

Por otra parte, eventualmente, el ruido y la contaminación por combustibles vertidos al mar, reportó el mismo diario, «afectaría a especies migratorias que llegan en el invierno como la ballena azul o la ballena jorobada, así como especies residentes de tiburón ballena, delfines y tortugas marinas».

La Paz, Baja California Sur, México, dijo sí a la vida y esto es un gran motivo para celebrar, pero también para refrendar nuestro compromiso con el medio ambiente y para honrar a los cientos de activistas en esta región y en Latinoamérica que están defendiendo nuestro hogar y salvando el mundo con sus voces. 

Migración de la ballena Jorobada. Foto: Tomas Kelley.