Hoy, el mundo se despide de uno de sus activistas más decididos. El Dr. Mario Molina fue una inspiración para millones de científicos y activistas latinoamericanos. Desde 1995, cuando fue galardonado con el Premio Nobel de Química, en conjunto con Frank Sherwood Rowland y Paul Crutzen, los niños y niñas mexicanas han crecido sabiendo que es posible sobresalir en el estudio de la ciencia para contribuir al cuidado de nuestro planeta e impactar de manera positiva en la vida de millones de personas. 

Sus investigaciones y publicaciones fueron la base del Protocolo de Montreal, un acuerdo mundial histórico para recuperar la capa de ozono y un testamento de la operatividad de la cooperación internacional. 

En Climate Reality tuvimos el honor de contar con su participación en el Entrenamiento de Líderes Climáticos realizado en la Ciudad de México en 2018, con sus conocimientos y su ejemplo motivó a cientos de activistas a tomar acción para hacer frente al cambio climático. 

Su trabajo en la lucha contra el cambio climático deja un legado que seguirá inspirando a generaciones de científicos comprometidos con la construcción de un mejor futuro. Acompañamos a su familia y a sus seres queridos en esta irreparable partida. 

“Tomé la decisión de que no era suficiente solo hacer ciencia, sino también intentar hacer algo sobre la aplicación directa de la investigación científica a los problemas sociales”

– Mario Molina