El cisne verde es una teoría político-económica que pretende analizar y estudiar el costo real del cambio climático.

El cambio climático nos cuesta a todos y también afecta la economía. En 2020, se registraron 416 catástrofes naturales a nivel global, que generaron pérdidas económicas por arriba de un valor de 268,000 millones de dólares. 

¿Qué el cisne verde?

Después de la Gran Crisis Inmobiliaria de 2008, algunos economistas comenzaron a utilizar el concepto de «cisne negro» para referirse a los eventos raros que tienen un fuerte impacto negativo o catastrófico en la economía mundial.

En 2020, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) creó el concepto cisne verde o green swanpara hacer referencia a las crisis financieras ocasionadas por el cambio climático, con el objetivo de alertar a los bancos centrales, economistas y políticos sobre el impacto económico que genera la crisis climática y de esta forma, prevenir posibles crisis financieras que pudieran surgir en el futuro.

¿Cómo afecta el cisne verde al sistema financiero mundial?

La aparición del cisne verde ocasiona alteraciones económicas como cambios en los patrones de consumo y reducción de inversión, disminución de la producción agrícola y energética, aumenta la desigualdad e inestabilidad social y monetaria, así como el aumento de los riesgos financieros. De acuerdo con el informe de la aseguradora AON, en 2020 las 416 catástrofes naturales registradas en el mundo generaron pérdidas económicas por un valor de $268,000 millones de dólares, lo equivalente a 8% de las pérdidas anuales de este siglo.

Cisne verde: ¿cuáles son los países de América Latina que podrían verse más afectados?

América Latina podría verse gravemente afectada por el cisne verde ya que es altamente vulnerable a fenómenos meteorológicos extremos como huracanes, lluvias, inundaciones, olas de calor, deforestación, incendios y sequías.

De hecho, en los últimos 20 años, los países más afectados por desastres naturales en la región de América Latina fueron: México, Cuba y Haití con 110 tormentas, más de 5,000 muertes, 29 millones de personas siniestradas y más de $39,000 millones de dólares en daños, según la ONU.f

Medidas para mitigar los efectos del cisne verde en la economía mundial

Es posible tomar medidas de financiamiento para mitigar los efectos devastadores del cisne verde, generando fuentes de empleo y aumentando la resiliencia de las poblaciones más vulnerables frente a las nuevas a las condiciones climáticas.

Para lograrlo es necesario aumentar considerablemente el financiamiento en la transición energética a fuentes renovables de energía, eficiencia energética, agricultura regenerativa, restauración y conservación de los ecosistemas, infraestructura verde, movilidad eléctrica, sistemas de alerta temprana; y lograr el objetivo de limitar la temperatura a 1.5°C respecto a los niveles preindustriales, aunado a la reducción de emisiones.

Es imprescindible que los países desarrollados realicen los esfuerzos acordados para movilizar el financiamiento de $100,000 millones de dólares, y que aumenten este monto de acuerdo con las necesidades de los países peor golpeados por la crisis y con mayor vulnerabilidad, en apoyo a proyectos de  mitigación y adaptación ante los desastres naturales. Asimismo, los niveles de financiamiento para limitar el calentamiento global por debajo de los 2°C para 2030, deben ser de 3 a 6 veces mayores, de acuerdo con el IPCC, sin embargo, los países todavía están a tiempo de invertir y de tomar las medidas necesarias para hacerle frente al cambio climático.

La amenaza que representa la crisis climática requiere de la cooperación internacional de los bancos centrales, académicos, empresarios, gobiernos y ciudadanos para impulsar el financiamiento verde y evitar mayores pérdidas económicas derivadas de la crisis climática. Diversos estudios demuestran que por cada dólar invertido en prevención y mitigación de desastres, se genera un ahorro posterior que cuadruplica ese valor. Finalmente, el primer paso para mitigar los efectos del calentamiento global es dejar de lado los combustibles fósiles, pues, son el principal causante de la contaminación mundial y del calentamiento del planeta.