LA RELACIÓN ENTRE EL FEMINISMO Y LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Artículo escrito por Mónica Valtierra

La explotación de la naturaleza, el cambio climático y la opresión de las mujeres tienen un punto en común: son el resultado de una historia humana centrada en el hombre como máximo referente de poder,y en una cultura de consumo desmedido y egoísta. El ecofeminismo aborda este paradigma a partir dedos visionesgenerales: la esencialista(o cultural)y la constructivista(o social).
La visión esencialista habla sobre el vínculo “natural” de la mujer con la vida y la naturaleza, mientras que la constructivista profundiza en las relaciones sociales, la forma de organización política, social y económica,y la jerarquización de los géneros con respecto a la naturaleza.
El ecofeminismo, al igual que cualquier teoría social, no es una serie de pasos, metodologías o fórmulas mágicas para entender y solucionar los problemas más apremiantes en nuestro planeta. Es más bien una invitación a la reflexión y a definir posturas que ataquen retos globales desde perspectivas inclusivas, diversas y contextuales.
La crítica central del ecofeminismo es a la conformación de sociedades, políticas y estructuras económicas que responden a una forma de organización en la que el hombre adquirió más relevancia en la toma de decisión y en la cultura, como el ser más capaz de discernir para su familia, para su comunidad o para su país. Para el ecofeminismo, la búsqueda por la equidad de género va de la mano con la búsqueda de una redistribución justa y sustentable de los recursos disponibles tanto para hombres como mujeres, pero también cualquier ser vivo como los animales. Este movimiento busca la destrucción de los modelos de explotación globales e incentivar modelos de organización social sustentable basados en la equidad, el respeto y empatía por todas las especies.
La innovación ambiental y la lucha frente al cambio climático es mucho más poderosa cuando las mujeres se involucran llevan las soluciones, de primera mano, a las personas más cercanas a ellas. El ecofeminismo reconoce en las mujeres su poder de decisión y sus potenciales aportes en la toma de decisión sobre temas relacionados con el cambio climático como lo son aspectos demográficos, la ciencia del clima, la política y hasta las decisiones personales sobre hábitos de consumo.
Una muestra de la importancia de integrar el feminismo con la ecología son todas aquellas mujeres que trabajan día con día para construir un mundo mejor para todas las personas y para todas las especies, a continuación,te dejamos una lista de algunas de estas mujeres, para que sirvan como inspiración en la lucha contra el cambio climático y contra el patriarcado.

Berta Cáceres

Feminista y ambientalista indígena defensora de los pueblos indígenas y de los ecosistemas de América Central. Cofundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (CCOPINH) para defender el medio ambiente y la cultura lenca en la región. Se opuso a la construcción de hidroeléctricas, así como proyecto mineros y madereros. Fue asesinada en marzo de 2016 junto al ambientalista mexicano Gustavo Castro.

En 1970 se convirtió en la primera mujer africana en obtener un Doctorado. Como profesora e investigadora de la Asociada Universidad de Nairobi comenzó su activismo por la búsqueda de la equidad de género que se unía a sus acciones por la ecología. Su trabajo, preocupaciones y descubrimiento la llevaron a fundar el Movimiento Cinturón Verde en 1977, con él, miles de mujeres comenzaron a trabajar actividades de preservación de la naturaleza, elaboración de huertos para autoconsumo. Estas mujeres eran capacitadas para hacer frente a problemas ambientales como la erosión y la sequía por deforestación y se les brindaban herramientas de empoderamiento para liderar cada proyecto. Por su labor de género y ecología, en 2004 ganó el Premio Nobel de la paz.

Activista por los derechos indígenas de la etnia Kichwa en la región amazónica de Ecuador, es representante internacional de la comunidad de Sarayaku y fue reconocida por Amazon Watch como “Guerrera Amazona”. En 2012, encabezó una lucha legal contra la explotación petrolera en la selva amazónica que concluyó en una victoria para las comunidades ante la CIDH. Es parte también de la red de Mujeres Amazónicas Defensoras de la Selva y un referente para las niñas y mujeres de su comunidad.

Greta Thunberg

Activista ambiental sueca que ha hablado ante numerosos tomadores de decisión sobre la importancia y la responsabilidad de combatir el cambio climático para proteger a futuras generaciones. En agosto de 2018 comenzó una huelga por clima ante el parlamento de su país, cada viernes faltaba a la escuela para exigir acciones concretas y cumplir con el Acuerdo de París. Actualmente, millones de personas en el mundo replican sus esfuerzos cada viernes para exigir a sus gobiernos el combate al cambio climático.

Es Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC). Fue Embajadora de México en Alemania y Secretaria de Relaciones Exteriores de México, ha promovido acciones en temas de cambio climático, desarrollo sustentable e igualdad de género durante toda su carrera.

Christiana Figueres

Líder global en la lucha contra el cambio climático, fue Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y jugó un papel clave en la consecución del Acuerdo de París en 2015. Desde entonces, cofundó la organización Global Optimism Ltd. Enfocada en promover el cambio social y ambiental por medio del activismo.

Vandana Shiva

Una de las pioneras del ecofeminismo, ­es fundadora y Directora de la Fundación Navdanya para la Investigación en la Ciencia, Tecnología y Ecología en Nueva Deli. Ha sido consultora para gobiernos y organizaciones internacionales en temas de feminismo y sustentabilidad. Comenzó luchando por los derechos de mujeres agricultoras en la India y ha recibido numerosos premios por su trabajo como el Premio Nobel Alternativo de la Paz y el Premio Internacional de Día de la Tierra que otorga la ONU.