La importancia de considerar la dimensión social de la sustentabilidad en la transición energética

Artículo escrito por Mónica Valtierra

 

Para enfrentar efectivamente la crisis climática que vive nuestro planeta, es necesario acelerar la transición de combustibles fósiles a fuentes de energías renovables. Sobre el proceso para hacerlo, desde un enfoque ambiental y económico, ya hemos escrito a profundidad en nuestro blog, pero ¿qué sucede con el enfoque social de la sustentabilidad en este tema?

 

La urgencia de mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), así como los avances en las tecnologías de generación de energía renovable han despertado un gran interés por parte de los gobiernos a la vez que han impulsado considerables inversiones en proyectos a gran escala alrededor del mundo.

 

En México, desde 2014, se licitaron 56 proyectos de generación de energía limpia por medio de subastas; 37 son proyectos solares, 17 eólicos y dos de energía térmica. Adicionalmente, existen ya 45 centrales eólicas y 23 fotovoltaicas. Estos datos indican que la demanda para la generación de energía renovable y limpia está creciendo. No obstante, esta tendencia no se ha encontrado exenta de controversias respecto al impacto social que tiene el crecimiento de la industria en las comunidades en las que se instala.

 

Hablar de impacto social puede despertar una discusión profunda y larga en diversos sectores, para acotar el debate y dar claridad a que nos referimos con el término, diremos que son cambios que experimenta una sociedad específica en su forma de vida, en su economía y en su cultura como consecuencia de un proyecto o programa en particular, esos cambios pueden ser positivos o negativos pero sin duda deben ser considerados como parte de los resultados de un gran proyecto de infraestructura energética para que este sea un éxito a largo plazo. La única manera en la que esos impactos se pueden registrar y medir es por medio de la voz de las mismas comunidades.

 

Al respecto, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) tiene un proyecto interesante llamado Conversando con Goliat, en el que documenta diferentes conflictos que se relacionan con proyectos de energía, particularmente eólica. Sus datos arrojan que existen 35 proyectos asociados a conflictos sociales y los más violentos se ubican en Oaxaca y Yucatán.

 

Las problemáticas principales que se registraron en dichos conflictos se relacionaban con cuestiones de cambio de uso de tierra, la construcción de caminos para acceder a las centrales debido a que incrementaban el tránsito vehicular y en consecuencia empeoraban la calidad del aire y principalmente, se han documentado confrontaciones porque las empresas no realizan consultas previas ni discuten posibles soluciones y beneficios con las comunidades en las que se instalan. La falta de consulta es vista por las poblaciones locales como una violación a sus derechos humanos y una clara falta de interés por los usos y costumbres de sus comunidades.

 

En el caso de Oaxaca, vale la pena repasar brevemente lo que sucedió con el parque eólico Mareña Renovables, en San Dionisio del Mar y el proyecto de Santa María del Mar en La Ventosa, ambas con importante cantidad de población indígena. Los terrenos fueron adquiridos por Preneal en 2004 y después venidos en 2011 a Mareña Renovable. Sobre estos procesos, jamás se informó a las comunidades quién había adquirido las tierras y el uso específico que se les daría, por lo que argumentaron que la falta de consulta y transparencia violaba lo estipulado por la ley. Ante la falta de respuesta del gobierno municipal y estatal líderes comunitarios organizaron asambleas, protestas, bloqueos e incluso se registraron algunos episodios de violencia. En 2012, crearon una policía comunitaria para resistirse a la instalación del parque y finalmente en 2013 se canceló, lo que significó importantes pérdidas para la compañía.

 

Este es un claro ejemplo que la falta de integración del aspecto social en la planeación de un proyecto de energía renovable puede tener costos tanto para la población como para la velocidad con la que avanzamos hacia un mundo sin combustibles fósiles ya que el resultado de las confrontaciones con la comunidad son proyectos cancelados o detenidos indefinidamente.

 

La solución está en hacer las consultas a las comunidades debidamente e implementar aspectos sociales como parte del proyecto integral de las centrales eléctricas, por ejemplo, algunas empresas han decidido incluir cursos sobre energía solar para niños en las escuelas de las localidades donde se instalan, y otras implementan programas de salud para mujeres embarazadas y sus resultados se encuentran documentados por medio de Asociaciones de empresarios de energías renovables.

 

La importancia de contar con pruebas de este impacto positivo es muy importante para que otros proyectos se lleven a cabo de manera coordinada y convencida junto con las comunidades y que además de los beneficios asociados con la mitigación, también generen beneficios sociales a nivel local. Esto es fundamental para garantizar la transición energética ya que, si no se considera la dimensión social dentro de los proyectos de infraestructura de energía limpia y renovable, estos pueden ser detenidos y en consecuencia la energía tendrá que producirse por medio de tecnologías ya existentes que usan combustibles fósiles.

 

Sabemos que, desde una perspectiva ambiental y económica es urgente que México tenga una transición energética baja en emisiones. Por eso es muy importante garantizar que los proyectos se instalen de manera adecuada y en tiempo para lograr las metas nacionales y globales de combate al cambio climático. Respetar los derechos de las comunidades tiene entonces un doble beneficio y obligación: una social y una ambiental.

¿Qué puedes hacer tú?

  1. Infórmate. Te invitamos a saber más sobre el tema por medio de la página del proyecto Conversando con Goliath.
  2. Cambiar hábitos de consumo es tan importante como garantizar la inclusión de las comunidades en la transición energética. Intenta reducir tu demanda de electricidad en el hogar y disminuir tu consumo de combustibles fósiles.

 

¡Participa! Únete a la marcha mundial por el clima organizada por #FridaysForFuture que se llevará a cabo el 20 de septiembre. Entra aquí para saber más: https://www.facebook.com/FridaysforFutureMX/